24 oct 2008

Primera Parte de la Cobertura Exclusiva de CrepMex: ¡Robert Pattinson en México!

¡Cobertura de la visita de Robert Pattinson a México!

Por: Ely Mason Cullen, colaboradora especial de Crepúsculo México.

Definitivamente, cuando incluyes una dosis de vampiros en tu vida, ésta se transforma por completo, ya que comienzas a mimetizarte con ellos e incluso a adquirir sus mismas características; tales como enormes ojeras, rostros inexpresivos y vulnerabilidad a la luz. Justo lo que nos dejó la visita de Robert a México; he aquí una reseña de lo sucedido para que se enteren realmente de lo que pasó.

Primero que nada, mil gracias Rows porque sin ti nada de esto hubiera sido posible. También sé que muchas personas de esta comunidad merecían mucho más la oportunidad de estar con él que nosotras (o al menos que yo) porque han trabajado muchísimo por este foro, pero que por diversas circunstancias no pudieron estar ahí; en verdad las extrañamos muchísmo. Así es que mi manera de hacerlas partícipes es contarles a detalle lo que sucedió porque de una cosa pueden estar seguros: Robert supo de la existencia de Crepúsculo México.

Primera parada: Aeropuerto de la Ciudad de México

Como todos saben, la noticia de que Robert venía a nuestro país fue tan repentina que ni siquiera nos dio tiempo de prepararnos; de hecho, a tan sólo unas horas antes de su arribo al aeropuerto capitalino, nadie sabía ni a qué hora llegaría ni en qué lugar estaría. Fue así como de manera repentina entre las personas que se localizaron en Zacatenco ese dia, se organizó un “Comité de Bienvenida” (¿o debería decir un grupo de niñas que decidió que ver a Edward Cullen era más importante que asistir a clases o al trabajo?) para recibirlo, con la esperanza de encontrarlo en el aeropuerto.

Siendo las 4:08 en punto, el vuelo 244, procedente de Los Ángeles, California aterrizó sin ningún inconveniente; el verdadero problema fue que justo ese mismo día a esa misma hora varias celebridades se dieron cita en ese lugar; tal es el caso de los chicos de The Rasmus, High School Musical, entre otros, por lo que el lugar estaba sumamente concurrido y había una cantidad considerable de fans de las diversas agrupaciones.

Sin embargo, éramos sólo 10 personas las que esperábamos a Robert Pattinson, (entre ellas, nosotros en nombre de Crepúsculo México: Aidee, Alma, Alina, Annick, Cheli, Rows y yo), y no un gran tumulto, como se ha manejado en diversas publicaciones extranjeras.

Minutos más tarde, las puertas de la Sala de Llegadas Internacionales se abrieron para dejarnos ver las primeras imágenes de Robert Pattinson, un chico sumamente amable, quien recogía su equipaje y echaba pequeñas miraditas para observar a la gente que con ansias lo esperábamos.



Después de varios minutos, él juntos con su manager salieron de la sala para dirigirse al estacionamiento en donde a los aguardaba una camioneta. Cabe aclarar que en ese mismo sitio, dos elementos de seguridad (nada amables, por cierto) y dos chicas de medios también lo esperaban sosteniendo un pequeño cartel que decía “Nick Franker”

Durante el trayecto, Robert se mostró de lo más lindo y aunque su representante no permitió que se detuviera como hubiéramos querido, firmó nuestros libros (bueno, tal vez sea más correcto decir que rayó nuestros libros y de paso se llevó nuestro plumón), algunas de las niñas aprovecharon para sacarse fotos con él (súper lindo accedió a todo), incluso Rows hasta le pidió matrimonio y él sonrió, por lo que asumimos que eso significaba un “SÍ”.

Después, llegó el momento en el que el sombrero de charro se hizo tan famoso, pues la queridísima Aidée se lo puso y él sólo preguntaba que qué era eso, pero la verdad cero sangrón, súper, súper lindo en todo momento. Ya al final, cuando nos dirigíamos al estacionamiento le dije que era bienvenido a México y que el evento del día siguiente sería maravilloso, a lo que, como podrán ver en el video, él nos respondió con una adorable sonrisa y un “Thank you” enfatizado con su encantador acento inglés.

Claro, no podemos dejar de hablar de su vestimenta, seguramente como ya muchos de ustedes saben, llevaba unos jeans de color negro, una playera casual azul y una chamarra negra preciosa. Y aún seguimos preguntándonos si llevaba tenis o zapatos, porque obviamente teniendo esos ojazos azules enfrente, ¿quién se iba a fijar en su calzado?

Qué les puedo decir, fueron unos cuantos minutos pero realmente increíbles. Y aunque no lo crean, nos portamos bastante bien, pues hasta el momento en el que subió a su vehículo, nos dijo adiós con la mano y en todo momento se mostró súper accesible, sin ningun percance involucrado.

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